El vermut tiene una historia más larga de lo que parece cuando se sirve con hielo y una rodaja de naranja. Hablamos de una bebida con más de dos mil años de evolución, que pasó de ser un remedio medicinal en la Grecia antigua a convertirse en uno de los rituales de aperitivo más arraigados de la cultura mediterránea. En Bodegas Valdepablo llevamos casi cien años siendo parte de esa historia, y estamos convencidos de que conocerla hace que la copa sepa un poco mejor.
La historia del vermut: de la Grecia antigua a Turín
La tradición atribuye el origen del vermut a Hipócrates, el médico griego nacido hacia el 460 a.C., quien maceró flores de ajenjo y hojas de díctamo en vino para obtener una preparación con propiedades digestivas. Esa bebida, que en la Edad Media se conocía como vino hipocrático, sería el antecedente más remoto de lo que hoy tenemos en la copa. La conexión entre el vermut y la medicina se debe a que el ajenjo se usaba precisamente por su amargor y sus efectos sobre el aparato digestivo, y su nombre en alemán, wermut, es de donde viene la palabra que usamos hoy. En nuestra página de sobre nosotros contamos cómo esa tradición de botánicos y recetas transmitidas de generación en generación llegó hasta Terrer, Calatayud.
La historia del vermut como bebida comercial arranca en el siglo XVIII en Turín. Fue allí donde Antonio Benedetto Carpano desarrolló en 1786 un vino macerado con hierbas que se convirtió en la bebida oficial de la corte de los Saboya. A partir de ese momento se convirtió en un aperitivo de moda que se extendió por toda Europa. Casas como Cinzano o Martini consolidaron el estilo italiano, mientras que Francia desarrollaba su propia versión más seca. Dos caracteres distintos, un mismo origen.
España entró en esa historia en la segunda mitad del siglo XIX, y lo hizo a su manera. El vermut llegó por Cataluña y el País Vasco a través del comercio con Italia y Francia, y rápidamente encontró su hueco en los bares y tabernas. La hora del vermut pasó a ser un momento de encuentro antes de comer, con aceitunas, boquerones y conversación. En nuestra gama de vermuts conviven el respeto por esa tradición y el trabajo de casi cien años perfeccionando cada receta.
El vermut en España: cómo la historia del vermut llegó hasta hoy
El siglo XX consolidó el vermut como parte del paisaje social español. En ciudades como Barcelona, Madrid o Zaragoza, las bodegas familiares desarrollaron sus propias recetas con uvas locales y botánicos de la zona. Bodegas Valdepablo nació en ese contexto: en 1928, Juan Manuel Pablo empezó a elaborar vermut en Terrer con sus propias recetas, y desde entonces cuatro generaciones han mantenido viva esa tradición.
El camino no fue siempre recto. Durante los años setenta y ochenta, el aperitivo perdió terreno frente a otras bebidas, y muchas bodegas pequeñas desaparecieron. Pero el vermut tiene una capacidad de recuperación que pocos productos pueden igualar, y en los años dos mil vivió un renacimiento que ya lleva más de dos décadas. Hoy hay una nueva generación de bebedores que busca vermuts con origen y con carácter, algo que en Bodegas Valdepablo llevamos haciendo desde siempre. Si quieres explorar esa gama, en nuestra tienda online encontrarás todas las variedades disponibles.
Ese interés renovado también ha impulsado nuevas elaboraciones dentro de la tradición. La gama Biomio, nuestro vermut ecológico con certificación orgánica, aplica todo lo que la historia del vermut ha enseñado sobre botánicos y maceración con uvas de agricultura ecológica. El resultado es un vermut que mira hacia sus propios orígenes, cuando los ingredientes tenían procedencia conocida y el proceso se hacía con tiempo. Si quieres saber más sobre botánicos, estilos o elaboración, en nuestro blog encontrarás contenidos sobre todo esto escritos con calma.